La Universidad de Vigo buscaba impulsar la excelencia en investigación tecnológica y validar los futuros estándares de comunicaciones antes de su adopción comercial. Para ello, confió en Telefónica para el despliegue de una red privada experimental de vanguardia en su campus.

El proyecto supone un hito internacional al tratarse de uno de los despliegues más masivos de tecnología de ondas milimétricas en entornos educativos, respaldado por una infraestructura de conectividad flexible de alta velocidad.

La nueva arquitectura permite procesar datos de forma inmediata en el propio campus. Este laboratorio vivo sirve para validar de forma segura casos de uso críticos y de alta exigencia, como la conducción remota de vehículos autónomos, robots y drones.

Puntos relevantes del caso de éxito

Un laboratorio vivo de referencia internacional

El campus se convierte en un entorno experimental único en Europa para albergar una alta densidad tecnológica, facilitando la innovación y el desarrollo científico.

Procesamiento inmediato y mínima latencia

La integración de servidores avanzados en el borde permite procesar los datos directamente en el campus, reduciendo los tiempos de respuesta para aplicaciones críticas.

Preparación para los estándares del futuro 6G

Permite verificar tecnologías disruptivas antes de su adopción comercial, posicionando a la universidad y a sus socios a la vanguardia de la conectividad.

Hito en conectividad con ondas milimétricas

Se trata de un despliegue masivo en bandas de alta frecuencia en interiores, ofreciendo capacidades de conexión ultradensas y rendimientos de próxima generación.

Validación de vehículos autónomos y drones

La infraestructura sirve de plataforma para evaluar aplicaciones de control remoto exigentes, asegurando la calidad y continuidad de las comunicaciones en tiempo real.

Qué dicen de nosotros

    "Es una red única experimental a nivel europeo en el sentido de que cuenta con una cantidad muy elevada de componentes, un número muy elevado de estaciones base de radio, equipos de cómputo y sistemas de comunicación ópticos. Es un campo de pruebas en el que podemos implementar una cantidad enorme de alternativas que en otros sitios no es posible: un laboratorio vivo que permite avanzar en las nuevas tecnologías hacia redes de sexta generación y convierte al campus en un banco de pruebas singular para validar tecnologías y estándares antes de su adopción comercial".

    Felipe Gil Castiñeira, Investigador de atlanTTic en Universidad de Vigo