Así fue crear nuestro primer vídeo corporativo con IA generativa

24 de febrero de 2026

Llevamos mucho tiempo escuchando que las mejoras en la productividad es una de las grandes ventajas que ofrece la Inteligencia Artificial. Sin embargo, en el día a día, la productividad puede ser algo abstracta y no siempre resulta fácil apreciar ese valor.

Por ello, queríamos aprovechar esta oportunidad para compartir un caso real y en primera persona, donde poder comprobar, de forma clara, esas bondades que tanto predicamos quienes trabajamos con esta tecnología.

Un vídeo corporativo con una condición: tenía que ser diferente

Hace unos meses, desde nuestro departamento de comunicación, nos ofrecieron la posibilidad de realizar un vídeo promocional de nuestra unidad de negocio, con el objetivo de contar al mundo nuestras capacidades y experiencia.

Esta es una acción típica en una gran corporación. Las grandes empresas, como Telefónica Tech, usamos mucho este formato para compartir todo tipo de contenido con nuestros clientes, nuestros usuarios o los medios de comunicación.

Hasta aquí, todo “business as usual” que diría un inglés. Sin embargo, esta vez queríamos hacer algo que fuera diferente y sobre todo, que fuera coherente con nuestros principios y con nuestra propuesta de valor.

Cuando predicas IA, tienes que aplicarla

Como decía al inicio de este artículo, desde el área de AI & Data de Telefónica Tech dedicamos nuestro tiempo a ayudar a los clientes a extraer todo el potencial de la Inteligencia Artificial en múltiples ámbitos. Por esta razón, ahora que teníamos la oportunidad de crear nuevo contenido, hubiera sido difícil de explicar que desaprovecháramos la oportunidad de usar la IA como herramienta principal.

Queríamos hacer algo distinto, pero sobre todo coherente con lo que somos y con lo que ofrecemos a nuestros clientes.

Dicho y hecho. La decisión estaba tomada. El nuevo vídeo de nuestra unidad de negocio estaría generado con Inteligencia Artificial. Pero tras la decisión, llegaba el reto. Hacer una cosa por primera vez, por muy ilusionante que resulte, presenta dificultades que deben solucionarse para lograr un resultado exitoso.

En nuestro caso, comenzamos a trabajar en dos líneas paralelas. La primera: decidir qué queríamos contar y cómo queríamos contarlo. Un área con más de 10 años de antigüedad como la nuestra, como miles de proyectos a nuestras espaladas tiene muchas cosas que contar y no todo cabe en un vídeo de 90 segundos. La segundo: escoger al proveedor adecuado para el trabajo.

Del mensaje al partner: dos decisiones clave

La primera de las tareas fue sencilla. Tenemos la suerte de contar con un equipo de comunicación que conoce nuestro trabajo a la perfección y que conoce igual de bien a nuestro público objetivo. La segunda, no diremos que fue complicada, pero si es cierto que nos generaba mayor incertidumbre.

Nadie en la casa había trabajado todavía con ninguna agencia especializada en la creación de vídeo mediante Inteligencia Artificial generativa. Nos tocó comenzar de cero y buscar los proveedores por nosotros mismos. Y aquí encontramos la primera piedra en el camino.

IA Generativa en vídeo: un terreno aún sin manual

A día de hoy, son pocas las agencias especializadas en el uso de la IA generativa para la creación de vídeo. Y digo especializadas, porque todas las agencias de contenidos están avanzando en esa dirección pero, para un vídeo de una gran corporación, resulta imprescindible que el proveedor domine las herramientas. La calidad debe ser máxima.

Hacer algo por primera vez con una tecnología nueva implica asumir incertidumbre, incluso cuando el potencial es evidente.

Esta falta de experiencia (normal por otro lado, por lo novedoso de la tecnología) supone que no exista un estándar en la industria. No hay una manera “buena” de hacer las cosas, ni si quiera hay una forma estándar de valorar el coste de un trabajo de este tipo.

Estuvimos viendo múltiples proveedores y por hacerlo rápido, podemos compartir que finalmente decidimos trabajar con MITO Films. Elegimos con muchas dudas, porque era mucha la incertidumbre de trabajar con un proveedor nuevo en un campo que nunca habíamos explorado. Pero, terminado todo, no hay dudas de que fue la decisión correcta.

Pero volvamos a la productividad.

Antes de la IA: rapidez o personalización, pero no ambas

Hasta la llegada de la IA generativa, existían básicamente dos maneras de generar un vídeo corporativo: usar imágenes genéricas de un banco de imágenes o grabar tu propio vídeo.

La primera era rápida y barata. Los bancos de imágenes tienen miles de contenidos listos para usar a un precio asequible. Pero, a cambio, no ofrecen ninguna posibilidad de personalización, lo que dificulta enormemente poder transmitir, adecuadamente, los valores de una marca.

La segunda es más lenta y costosa. Grabar tu propio vídeo, con actores y localizaciones reales supone una inversión mucho mayor en términos de tiempo, recursos y dinero. Eso sí, el resultado es exactamente el esperado. Un trabajo a medida que, si está bien hecho, refleja fielmente las ideas y los valores que se desean transmitir.

Hasta ahora, crear un vídeo corporativo implicaba elegir entre rapidez o personalización. Con la IA Generativa, esa dicotomía empieza a desaparecer.

Como decía, hasta hace poco estas eran las dos únicas posibilidades y había que escoger una de ellas, renunciando a las ventajas que ofrecía la otra. Podemos confirmar que ya no es necesario.

Hago un pequeño parón para dejarte el enlace a nuestro vídeo. Creo que, después de verlo, se entenderá mucho mejor algunas de las ideas que voy a comentar a continuación y que hemos podido experimentar en primera persona.

Ventajas de crear vídeo corporativo con IA generativa

Me quiero centrar, fundamentalmente, en las ventajas del uso de la IA generativa que hemos comprobado respecto a experiencias pasadas:

  • Personalización: La capacidad de personalización es extrema. Podemos ajustar cada detalle de cada fotograma. Espacios, colores, iluminaciones, logotipos… Esto es imposible con imágenes genéricas y muy costoso con videos grabados.
  • Flexibilidad: La posibilidad de realizar cambios es enorme. Con un simple prompt, logramos que en pocos minutos donde había un hombre aparezca una mujer. O que el fondo pase de ser un aeropuerto una oficia. Con vídeos grabados, harían falta horas de edición o sería necesario volver a grabar la escena con nuevos actores en nuevas localizaciones.
  • Velocidad: Obtener la primera versión del contenido es casi tan rápido como con un banco de imágenes. Los videos grabados requieren planificación, grabación, edición… es necesario mucho más tiempo hasta poder ver una primera versión.
  • Tolerancia al error: La IA te permite probar y equivocarte casi sin ninguna consecuencia. Descartar una imagen casi no tiene coste, lo que proporciona mucha tranquilidad. En un video grabado, a veces no se puede descartar contenido porque simplemente, no hay más. Sin embargo, usando IA, podemos generar tantos nuevos clips como queramos y usar el que más nos encaje.
  • Coste: Sin dar cifras, puedo confirmar que, en este caso, el coste no ha sido una de las mayores ventajas. Pero no tenemos dudas de que, a medida que esta tecnología se vaya convirtiendo en el estándar de la industria, este se irá reduciendo cada vez más.

Y aquí puedes ver el resultado:

Conclusión

Vivida la experiencia, desde Telefónica Tech tenemos claro que la irrupción de la IA generativa en el campo de la generación de vídeo es una revolución, pues conjuga todo lo bueno de la capacidad de personalización y la calidad de un video grabado, con la velocidad de ejecución y la flexibilidad de un banco de imágenes.

En términos de productividad, no hay duda de que la IA Generativa es la opción ganadora.