El blockchain empresarial es la aplicación de la tecnología de cadena de bloques en entornos corporativos para mejorar la seguridad, la transparencia y la eficiencia en la gestión de datos y transacciones. A diferencia del blockchain público, pensado para usos abiertos como las criptomonedas, el blockchain empresarial se despliega en redes privadas o híbridas controladas por las propias empresas o consorcios de varias compañías.
Permite registrar transacciones y compartir información entre diferentes actores de forma inmutable, trazable y verificable. Esto ayuda a reducir fraudes, automatizar procesos mediante contratos inteligentes y simplificar la confianza entre empresas que colaboran en una misma red. Además, aporta eficiencia al eliminar intermediarios y reducir tiempos en procesos críticos.
Las aplicaciones del blockchain empresarial van desde la trazabilidad en cadenas de suministro (industria, logística o alimentación) hasta la certificación de datos en salud, el intercambio seguro de información financiera o la gestión de identidades digitales. También se emplea en iniciativas de sostenibilidad para garantizar la procedencia ética de materias primas o el cumplimiento de estándares medioambientales.