La cloud pública es un modelo de servicios en la nube en el que la infraestructura es gestionada por un proveedor externo y compartida entre múltiples empresas. A través de Internet, cada compañía accede a los recursos que necesita bajo un modelo de pago por uso, sin necesidad de invertir en hardware propio.
Destaca por su escalabilidad inmediata, la reducción de costes y la rapidez para desplegar nuevas aplicaciones y servicios. Permite a las empresas innovar con agilidad, acceder a tecnologías avanzadas como inteligencia artificial o analítica de datos y ajustar sus recursos a la demanda en tiempo real.
La cloud pública se emplea para alojar aplicaciones de negocio, impulsar proyectos de innovación digital, gestionar entornos de desarrollo y pruebas o dar soporte a picos de actividad. Es una opción clave para empresas que buscan flexibilidad y velocidad sin grandes inversiones iniciales.