La continuidad de negocio es la disciplina estratégica y organizativa cuyo objetivo es garantizar que una empresa pueda mantener o recuperar sus funciones críticas tras una interrupción; ya sea un fallo técnico, un ciberincidente, un desastre natural o una crisis operativa.
Es un enfoque transversal que abarca personas, procesos, tecnología, proveedores y comunicación.
Se implementa como un programa de Business Continuity Management (BCM), un sistema de gestión que incluye análisis de impacto, gobernanza, formación, pruebas y mejora continua, y se materializa operativamente a través de uno o varios Business Continuity Plans (BCP).
Porque reduce el impacto operativo, económico y reputacional de las interrupciones. Permite asegurar que los servicios y procesos esenciales sigan disponibles en situaciones adversas, facilita el cumplimiento normativo y protege la confianza de clientes y socios.
Mediante un programa de Business Continuity Management (BCM) que incluye: análisis de riesgos, análisis de impacto al negocio (BIA), definición de estrategias de continuidad, preparación y formación de equipos, pruebas y ejercicios periódicos, y gobernanza con roles y responsabilidades claros.
En el ámbito tecnológico se relaciona de forma directa con soluciones como DRaaS, BaaS, arquitecturas Zero Trust y la operación integrada a través del DOC/SOC.