Zero-Day

¿Qué es una vulnerabilidad Zero-Day?

Una vulnerabilidad Zero-Day es un fallo de seguridad desconocido para el fabricante del software y, por tanto, sin parche disponible en el momento en que es descubierto o explotado.

Su nombre hace referencia a que las empresas tienen “cero días” para protegerse antes de que pueda ser utilizado de forma maliciosa.

¿Por qué supone un riesgo especialmente alto para las empresas?

Porque los ataques Zero-Day se producen antes de que existan soluciones oficiales, lo que dificulta su detección y mitigación.

Los ciberdelincuentes pueden aprovechar (explotar) estas vulnerabilidades para acceder a sistemas, robar información o interrumpir operaciones críticas sin ser detectados por los mecanismos tradicionales de seguridad.

¿Cómo se gestionan este tipo de amenazas?

La protección frente a Zero-Day no se basa únicamente en parches, sino en un enfoque proactivo. Las empresas recurren a técnicas de ciberinteligencia, análisis de comportamiento, monitorización avanzada, segmentación de redes y modelos como Zero Trust para limitar el impacto.

Además, la detección temprana desde SOC, SIEM o XDR es clave para contener este tipo de amenazas antes de que se propaguen.