La tokenización es una técnica de seguridad que sustituye datos sensibles (como números de tarjeta, credenciales o información personal) por valores alternativos llamados tokens. Estos tokens no tienen valor fuera del sistema que los genera, lo que protege la información original frente a robos o filtraciones.
Permite reducir el riesgo de exposición de datos, simplificar el cumplimiento de normativas como el RGPD o PCI DSS y reforzar la confianza de clientes y socios. Además, al separar los tokens de la información real, se mejora la resiliencia frente a ciberataques y fugas de datos.
Se aplica en pagos digitales, banca, comercio electrónico, salud y cualquier sector donde sea necesario proteger información sensible. También juega un papel en proyectos de blockchain y en la economía digital, al permitir representar activos físicos o digitales mediante tokens seguros y trazables.